Desfiles inspirados en la cultura de la “pornografía subversiva”, un manifiesto por los Océanos, la ruptura de moldes o las reivindicaciones por el amor libre y sin perjuicios marcaron la 46 Semana de la Moda de Sao Paulo, que cerró ayer sus puertas.
La debutante Cacete Company se estrenó en la pasarela de la también conocida como Sao Paulo Fashion Week y abrió la sexta y última jornada con un espectáculo en el que no faltaron transparencias, escotes y piel al descubierto.
ADNLa firma de “ADN osado”, según los estilistas Raphael Ribeiro y Tiago Carvalho, entregó un desfile audaz de bikini, monos y corsés que lucían generosas transparencias y recortes estratégicos en puntos inusitados de los cuerpos de las modelos.
Con sus piezas, cuya paleta de colores estaba compuesta por matices sobrios y opacos, sobre todo beige, gris, verde y negro, los creadores de la colección “#Archivo06” propusieron “una reflexión sobre el placer y la sexualidad”.
LÚDICO
Pero antes del lúdico espectáculo, los estilistas también hicieron una reivindicación al declamar el poema de una madre pobre y cuyo hijo fue asesinado.
En el poema, la mujer criticó la sociedad y calificó la Paz como una “pérdida de tiempo” para quienes viven en la periferia y artículo de lujo para una reducida parcela de la sociedad brasileña.
CRÍTICOS
El carácter crítico dio el tono de varios de los desfiles que pasaron por las pasarelas de esta nueva edición de la Semana de la Moda paulista, celebrada la víspera de las elecciones presidenciales de Brasil.
RONALDO FRAGA
Uno de los más expresivos de la semana fue el del veterano Ronaldo Fraga, quien presentó un verdadero espectáculo sobre el amor y las libertades individuales.
Los dos primeros modelos en pisar la pasarela, dos hombres y uno de ellos con una pierna mecánica, sorprendieron al público al protagonizar un beso en pleno desfile y arrancaron gritos, aplausos y silbidos de los asistentes.
La escena volvió a repetirse algunas veces más, con parejas mayores, de judíos, de mujeres e interraciales.
Y es que, a lo largo de seis días, la representatividad se hizo presente en las pasarelas de la semana más glamurosa de Brasil.
PASARELAS
Entre las innovaciones de esa edición estuvieron el cambio de dirección, del tradicional Parque del Ibirapuera a un galpón abandonado en una zona humilde de la capital paulista, y el Proyecto Estufa, una iniciativa que propone ser el invernadero de ideas de la Sao Paulo Fashion Week, cuyos experimentos fueron presentados en primera mano en siete de los 31 desfiles.