Al volver a la rutina tras las vacaciones, puedes sentirte más cansada o con falta de fuerzas.
Haz de tu alimentación tu mejor medicina.
Comienza, para muchos, el curso y la vuelta a la rutina.
Hay que ponerse manos a la obra y lo que comas, además de ayudarte a perder esos kilos de más que han decidido quedarse contigo tras la época de celebraciones, compromisos sociales y paseos; también te ayudará a darte una dosis extra de energía de cara a estos primeros días después, del descanso.
Vamos a hacer una pequeña lista de propósitos y de alimentos que te pueden ayudar a afrontar mejor estos días, duros, ¡pero pasajeros!
Desayuno
Prohibido saltarte el desayuno.
Puedes caer en la tentación de empezar a menguar las cantidades ya en la primera comida del día, incluso de eliminarla.
Los especialistas no se cansan de repetirlo: El desayuno es la comida más importante y determinará en gran medida cómo te sientas durante el resto del día.
Un buen desayuno debería estar compuesto siempre por cereales, lácteos y una buena dosis de proteínas.
Colación
Picar entre horas... ¿por qué no?
Para proporcionar energía constante durante toda la jornada es importante dar a nuestro cuerpo las dosis de combustible necesario.
Para ello, se aconseja realizar al menos 4 ó 5 ingestas diarias en menor cantidad y procurar no estar más de 4 horas sin tomar ningún alimento.
Lo mejor para los tentempiés de la mañana y la tarde es una buena pieza de fruta fresca, un yogurt o un puño de frutos secos que, además, nos ayudarán a reducir los niveles de
colesterol malo.
No a la bollería y cafeína
Di no a la bollería industrial y a la cafeína.
Tanto el azúcar como la cafeína lo que hacen es proporcionar un chute de energía inmediata a nuestro organismo, pero al poco tiempo esta euforia desaparece y es sustituida por una mayor sensación cansancio si cabe.
Además, la bollería no es la opción más saludable porque su nivel nutritivo es muy bajo y su cantidad de azúcares y grasas demasiado alto.
Alimentos integrales
La principal característica de los productos integrales es que, además de ser más nutritivos y aportar una mayor cantidad de fibra, son alimentos ricos en hidratos de carbono de absorción lenta, con lo que además de saciar nuestro apetito, conseguimos un flujo de energía estable que permanece durante más tiempo.
Los estudios demuestran que la ingesta de alimentos integrales tiene un efecto positivo en la prevención y el tratamiento de la obesidad, dolencias cardiovasculares, diabetes tipo 2 o problemas de estreñimiento, entre otras.
Hidratos de carbono
Que no falten los hidratos de carbono en tu alimentación.
Los hidratos de carbono han agarrado mala fama por la falsa creencia de que engordan.
Si bien es cierto que su aporte calórico es elevado respecto a otros alimentos, los responsables de que engordemos suelen ser las salsas y demás ingredientes con las que los acompañamos, que pueden llegar a duplicar el valor energético del plato.
El consumo de hidratos de carbono es esencial para una dieta equilibrada y aportará a nuestro organismo la energía adicional que tanto necesita.
El consumo de hidratos de carbono debería suponer el 50-55 por ciento del total de nuestra ingesta diaria de alimentos.
Triptófano y magnesio
Alimentos con triptófano y magnesio, buenos aliados.