¡Entereza!

Valores en la formación de los hijos

Una madre vela por el bienestar de sus hijos y de su hogar cueste lo que le cueste, asume su rol con entereza.

Cumple con sus deberes y reconoce la gran responsabilidad que se la ha sido asignada al consignarle la crianza de unos seres humanos para hacer de ellos, maravillosos hijos.

Paciencia

Es paciente ante las situaciones arduas e ineludibles de la vida, ante los conflictos naturales que se presentan en el núcleo familiar, ante las incansables enseñanzas para hacer de sus hijos personas íntegras y valerosas.

Obra que realizará sin tregua durante años y que tal vez nunca verá terminada.

Una madre vive la paciencia en grado excelso.

Amor

El amor a los hijos es único y particular, perpetuo, transparente, carente de egoísmo y de ambición personal.

Por este amor la madre desafía hasta sus propias capacidades y realiza actos verdaderamente increíbles para proteger o beneficiar a los hijos.

Virtudes

El amor es el principio y el fin de los valores humanos, es el que provee el punto de partida de las demás virtudes.