Martina Castro Morales reafirmó su amor a Dios, al efectuar con alegría su primera comunión.
Con sus papás, David Castro y Julieta Morales llegó a la parroquia de San Agustín del Pedregal, donde se llevó a cabo la celebración religiosa.
Estuvieron sus hermanos, sus abuelitas, Socko Ortiz y Patricia García, seres queridos y amistades, quienes compartieron por este día especial.
Invitó de madrinas a: Ana Paula Valdez y Marijó Pedrero.
El presbítero Salvador González Vásquez deseó a la niña que su vida sea de amor, generosidad y respeto a Dios.
Enseguida, durante la Eucaristía, le impartió el sacramento, ante, la emoción palpable en su rostro.
Al concluir, su familia y amigos la ovacionaron y le desearon bienestar en su vida.
Más tarde, se ofreció una estupenda recepción en Santa María del Río, donde los invitados les felicitaron.