La esencia de Moschino, volvió a desfilar en las pasarelas de Milán, con una colección inspirada en María Antonieta.
Jeremy Scott, reflejó el estilo dramático de Moschino, al realizar una innovadora propuesta, reinventando los diseños de esa época.
Logró una fusión, entre la fastuosidad y la opulencia de aquella época, con la avanzada tecnología de la actualidad, creando así, piezas teatrales.
Las modelos, lucieron prendas coloridas, donde los colores pastel, flores y el icónico logo de la marca, fueron tendencia en esta propuesta, que arrancó la admiración de la audiencia.
Sobria, elegante e innovadora, la propuesta de la firma.