Natalia y Raúl Andrés Bravo Araujo recibieron al Niño Jesús en su corazón, a través de la hostia consagrada en la Eucaristía.
Sus papás: Raúl Bravo y Claudia Araujo testificaron la ceremonia, que se efectuó en la parroquia de San Agustín del Pedregal.
Con ellos, seres queridos, amigos y compañeras de colegio.
Natalia, invitó de padrinos a: Fernando Araujo y Mayra Rojo; y Raúl Andrés a: Rodrigo y Daniela Bravo.
El presbítero Salvador González Vásquez dirigió a los niños un emotivo mensaje en la homilía.
Enseguida, consagró la hostia y el vino para convertirlos en el cuerpo y la sangre de Cristo y darlos en comunión a los pequeños.
Al finalizar la ceremonia, los niños recibieron felicitaciones de sus invitados.
Más tarde, compartieron con ellos este especial acontecimiento, en una estupenda celebración.