¡Pérdida del olfato!

Posible síntoma de infección viral

Han aparecido múltiples casos en las últimas semanas y los expertos lo estudian ya como un posible síntoma de la infección vírica.

Todos hemos oído hablar a lo largo de estos días de los síntomas de la infección por coronavirus. Nos los repiten los expertos en los medios de comunicación a diario, dentro de este tsunami que ha supuesto la pandemia a lo largo y ancho del planeta. 

Los más prevalentes siguen siendo tos, fiebre, malestar general y, en casos más severos, dificultad respiratoria.

Pero no son los únicos y a lo largo de las últimas semanas, han ido surgiendo casos de multitud de personas que se encuentran con una pérdida repentina de los sentidos del olfato y del gusto. 

Tanto, que hay personas que no son capaces de oler algo tan intenso como un perfume o una lejía. 

SÍNTOMATOLOGÍA

Un síntoma que no ha pasado desapercibido para las sociedades médicas, que ya sugieren incluirlo cuando se produce sin otra causa aparente como sintomatología sospechosa de infección por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad Covid-19 . 

En los últimos días se ha alertado de la aparición de alteraciones del olfato y el gusto, anosmia y ageusia, de diferente severidad, en un porcentaje elevado de pacientes con Covid-19.

Esta información parte de la recogida de casos puntuales y observaciones individuales de especialistas en diversos países, Irán, Italia, Alemania, Reno Unido, Francia.

Todavía no se han establecido aspectos como su incidencia real.

PROCESO INTERCURRENTE

Su significado pronóstico, su presentación clínica, aislada o con otros síntomas, la posibilidad de relacionarse con otro proceso intercurrente o el momento de su aparición, previo a otros síntomas o no. 

AFECTACIÓN

La afectación del sentido del gusto y el olfato han sido descritos dentro de la enfermedad por coronavirus en artículos científicos publicados a partir de la experiencia en pacientes de Wuhan, en un pequeño porcentaje.

VIRUS

El virus se introduce en nuestro organismo a través de la boca y la nariz, afectando a las células epiteliales, como otros virus respiratorios.

Afectan a las células olfatorias que se sitúan en la parte superior de la nariz.

Se han podido constatar que existe evidencia de la afinidad del virus SARS CoV-2 por las células nerviosas. 

También existen evidencias de la mutación del virus y el cambio en sus manifestaciones clínicas, infectividad y agresividad.

Se ha demostrado que el virus muta o cambia. 

Al cambiar se modifican sus características, se puede hacer más o menos agresivo, afectar más a unas células y cambiar sus características clínicas aumentando o disminuyendo la aparición de ciertos síntomas.

Todo ello analizado con mucha cautela, pues estamos ante un virus desconocido, de rápida progresión y sobre el que aún nos faltan muchas certezas.