Aunque parecía que iba a ser para toda la vida e invertiste en muebles de cocina y electrodomésticos de calidad, los años la han pasado factura.
Es el instante de hacerla un cambio de imagen, para que luzca más cómoda, funcional y bonita y vuelva a ser el centro de operaciones del hogar. Eso sí, sin obras engorrosas que pongan tu casa patas arriba.
Es la solución más efectiva, ya que transforma la imagen en cuestión de horas.
Puedes cambiar todos o solo algunos.
Una buena idea, especialmente en estancias de pocos metros o en cocinas estrechas, es cambiar los módulos ciegos superiores por otros de cristal, mucho más ligeros visualmente.
Pueden ser de vidrio transparente u opaco, según si quieres mostrar o no el interior.
BALDAS
Una balda por aquí, un colgador por allá.
Eternos segundones, son, sin embargo, grandes aliados en la decoración de las cocinas modernas. Sin olvidar, que multiplican la capacidad de almacenaje.
Puedes ponerlos de madera o de acero, según el estilo del espacio, y jugar con distintas composiciones.
Eso sí, en el caso de las baldas, lo ideal, si no quieres estar bayeta en mano, es que las sitúes alejadas de la zona de fuegos, para que no estén siempre sucias ni con un poso de grasa.
PINTA LAS PAREDES
No hay nada como una mano de pintura para que tus estancias vuelvan a recuperar su esplendor perdido.
Independientemente del color elegido, existe vida más allá del blanco, recuerda que hay marcas que tienen una específica para cocinas, que es antimoho, anticondensación y lavable.
Así, te aseguras que esté siempre bonita.
OFFICE
Este cambio transformará tu cocina en un momento, sin necesidad de invertir un gran presupuesto.
Puedes reemplazar todo o sustituir la mesa o las sillas que tenías por modelos más actuales.
Si tienes espacio en la encimera, aprovecha y crea también un espacio para comidas rápidas con baldas voladas, tableros abatibles y taburetes altos.
ESTRENA ENCIMERA
Y de paso antepecho, la zona más expuesta a salpicaduras de agua y grasa a juego.
Un material con una gran resistencia a las manchas y al rayado, que permite crear piezas de gran formato, sin antiestéticas juntas.