Más allá de las complicaciones logísticas y de transporte en la capital, las constantes precipitaciones pluviales y el consecuente incremento en los niveles de humedad ambiental generan alteraciones estéticas notables, siendo el encrespamiento (comúnmente denominado frizz) una de las problemáticas más recurrentes y complejas de controlar en el día a día.
Sociedad Química Estadounidense explica efecto de humedad en cabello
La explicación de este fenómeno responde a principios físicos y químicos de la estructura capilar. De acuerdo con los informes de la Sociedad Química Estadounidense (ACS, por sus siglas en inglés), el cabello seco posee una alta porosidad y tiende a absorber con facilidad las moléculas de agua suspendidas en el aire húmedo.
Cuando esto ocurre, los puentes de hidrógeno que mantienen unida la queratina (la proteína natural de la fibra capilar) se rompen y se reorganizan de manera desordenada, dando como resultado la expansión del volumen y la pérdida de la forma original del peinado.
Dermatólogos recomiendan métodos para proteger cabello de la humedad
Para contrarrestar los efectos de la humedad ambiental sin recurrir a tratamientos químicos agresivos, existen metodologías recomendadas por dermatólogos y expertos en cosmética natural. El objetivo principal consiste en sellar la cutícula del cabello para impedir que el agua del ambiente penetre en el interior de la corteza.
Según los análisis publicados por el portal especializado en bienestar orgánico y salud natural Cuerpomente, la aplicación de aceites vegetales puros (tales como el aceite de argán, de coco o de jojoba) funciona como una barrera impermeable sumamente efectiva.
La aplicación de unas pocas gotas de estos lípidos sobre las puntas (cuando el cabello aún permanece húmedo después del lavado) ayuda a retener la hidratación interna natural y evita que la fibra busque el agua exterior de la atmósfera.
Asimismo, los especialistas aconsejan evitar el uso excesivo de herramientas térmicas (como secadoras y planchas) durante los días lluviosos, debido a que el calor directo deshidrata la cutícula y la vuelve más vulnerable a la absorción posterior de humedad.
La adopción de pequeños cambios en la manipulación diaria del cabello genera una diferencia sustancial en la prevención del encrespamiento. De acuerdo con las guías de cuidado físico compartidas por la Dirección General de Atención a la Salud de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la fricción excesiva es una de las principales causas del daño estructural en la superficie capilar.
Las medidas prácticas y los remedios recomendados para mitigar este impacto se sintetizan en los siguientes rubros:
- Secado consciente: Se aconseja sustituir las toallas de algodón tradicionales por telas de microfibra o camisas de algodón viejas para retirar el exceso de agua, realizando presiones suaves en lugar de frotar el cuero cabelludo.
- Enjuague con agua fría: El empleo de agua templada o fría durante el último lavado ayuda a contraer las cutículas de la fibra capilar de manera mecánica, lo que dificulta la entrada posterior de vapor de agua ambiental.
- Mascarilla de hidratación profunda: El uso de preparaciones caseras a base de gel de aloe vera o aguacate dos veces por semana aporta los nutrientes necesarios para que el cabello no se encuentre reseco, reduciendo su capacidad de absorción ante las lluvias de la metrópoli.