TENDREMOS LO QUE HAYAMOS DECIDIDO

Pbro. Lic. Salvador Glez. Vásquez.

a vida se construye, cuando tomamos decisiones. Por eso, lo que hoy tenemos, es lo que ayer decidimos.

Una decisión, traerá consigo una consecuencia; ya sea para bien, o sea para mal.

Por tanto, no culpemos al destino, por nuestras desdichas.

Porque éstas, vienen por causa de una mala decisión.

Ser libre, es un privilegio, pero también, es una responsabilidad. Porque de nuestras opciones, dependerá el estilo de vida que vayamos a tener. 

Hay quienes temen ser libres; por el miedo a tomar decisiones; porque después, tendrán que padecer las consecuencias.

Pero eso, decía Ortega: “No somos libres de ser libres, somos libres a la fuerza”.

Ser libre, es estar solo. Porque, es uno el que tiene que decidir decida; y uno mismo, el que tiene que afrontar las consecuencias de sus decisiones; ya no tendremos a quien culpar.

Pero, también tenemos, el poder de hacer con nuestra vida, lo que nosotros queramos.

Más aún, el vivir una vida de cielo, o padecer un infierno, depende de lo que vayamos decidiendo.

Así, lo dice el libro del Siracide: “Si tú lo quieres, puedes guardar los mandamientos; permanecer fiel a ellos es cosa tuya. El Señor ha puesto delante de ti, fuego y agua; extiende la mano a lo que quieras, delante del hombre están la muerte y la vida; le será dado lo que él escoja”. (Sir. 15).

Al final, tendremos lo que hayamos elegido.

Porque nadie está obligado a salvarse; eso, depende de cada uno.

Y aunque la salvación, está a nuestro alcance, de nosotros dependerá, el aceptarla o vivir rechazándola.

Por eso, antes de cualquier decisión, hay que pedir sabiduría; para que las pasiones, no sean el obstáculo, que nos impida actuar libremente.