Estamos viviendo una etapa nueva y compleja con motivo del Coronavirus-19, por lo que nos vemos obligados a permanecer en nuestras casas sin saber aún, cuándo recuperaremos la rutina. Normalmente en la convivencia se generan roces, pero cada uno puede contar con alternativas para oxigenarse fuera de casa.
Sin embargo, esta cuarentena nos obliga a permanecer en casa, acompañados exclusivamente en ese espacio de nues-
tros familiares.
Si a esta situación le sumamos una enfermedad como los trastornos de conducta alimentarios, podemos llegar a situaciones bastante complicadas en el hogar.
Y es que nos encontramos ante una enfermedad devastadora y rígida con la que la persona convive todos los días, a todas horas, y a la que en estos días le cambiamos el tablero de juego.
Aquí te damos algunas pautas para sobrellevar de la mejor manera posible.
ORGANIZACIÓN
Es importante mantenerse activo y procurar tener una organización de funcionamiento en casa que se asemeje en la medida de lo posible a la rutina habitual.
Procurar establecer un horario de sueño, comida, higiene y estudio o trabajo regular.
Incluso vestirse con ropa
de calle.
Hay que recordar que no estamos de vacaciones. No es lo mismo teletrabajar un par de días a la semana en pijama y luego salir, que estar un mes funcionando de esa manera sin poder hacerlo.
PLAN
Establecer un plan
de alimentación.
Aprovechemos que no tenemos la dificultad de la rutina diaria que nos impide cocinar.
Si hay un plan pautado por nutricionista, ponerlo en marcha.
Si no, generar uno de manera consensuada los miembros de la familia.Improvisar todos los días lo que se va a comer puede ser un foco de tensión que pode-
mos minimizar.
COMPARTIR TAREAS
Compartimentar las tareas.
En la medida de lo posible, generar en casa un pequeño espacio de estudio/trabajo, hacer las comidas todos juntos en el comedor, sentados y con las raciones acotadas y dispuestas en un plato/bandeja para evitar excesos y picoteos.
ACTIVIDAD FÍSICA
Mantenerse activo físicamente en la medida de lo posible.
La dificultad para salir de casa puede ser un problema importante para aquellas personas que su TCA tiene un importante componente de
sobreactividad física.
Si la situación de peso lo permite, es posible realizar una pequeña tabla de ejercicio en casa. Si el caso es el de una situación de bajo peso, podemos optar por una pequeña rutina de estiramiento supervisado. Todo ello estructurado en tiempo y forma.
BUEN DESCANSO
Lo anterior debe plantearse en un contexto de autocuidado o de ayuda al cuidado por parte
de la familia.
Tenemos entre manos una buena ocasión para dormir, descansar y reposar, y no ha de ser incompatible con las tareas productivas o la actividad física.
DISTRACCIÓN
Entretenerse y oxigenarse también es igual de importante y ha de formar parte también del plan para estos días.
Que el contexto no ayude a cortar con la rutina laboral o académica nos emplaza a ser nosotros mismos, o nuestras familias, los que hagamos por generar también espacios de ocio “no productivo”.
COMUNICACIÓN
Vamos a pasar muchos días juntos, con mucha tensión acumulada por la situación general y por la derivada del TCA.
Generemos espacios de comunicar, de preguntar cómo puedo ayudar y de compartir sentimientos e inquietudes.
Que estar lejos de todos nos una un poco más.
OFFLINE
Pasar del online al offline.
La comunicación y el ocio puede centrarse en lo que nos pone al alcance las pantallas e Internet, o explorar
otras opciones.
Escribir o dibujar ayuda a poner en orden las ideas, desempolvar un juego de mesa o, simplemente, podemos mirar a los que tenemos alrededor y reencontrarnos
con ellos.
RECURSOS TERAPÉUTICOS
Usar los recursos terapéuticos.
Los profesionales de la salud mental, en mayor o menor medida, tienen la suerte de poder trabajar de manera telemática y dar continuidad a unos tratamientos que de lo contrario se tendrían que interrumpir, con lo que ello supone.
CONTINUIDAD
Mantener la continuidad de las terapias en curso estos días es fundamental, ya que se puede contar con esa opción.