Después de la misa vespertina
Se acostumbra hacer un monumento para resaltar la eucaristía y exponerlos de una manera solemne para la adoración de los fieles.
La Iglesia pide dedicar un instante de adoración y agradecimiento a Jesús, un acompañar a Jesús en la oración del huerto.
Es por esta razón que la Iglesia prepara sus monumentos.
Este es un día solemne.