Ximena Muriel González recibió el primer sacramento de la Iglesia, en una ceremonia.
Sus papás: Juan Pablo Muriel y Adriana González testificaron la celebración, que se efectuó por la mañana, en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima.
Ahí, con la pequeña, sus padrinos, abuelitos, seres queridos y amistades.
El sacerdote explicó a los papás y padrinos de la niña el significado del bautismo y los exhortó a ser un ejemplo a seguir para ella.
Enseguida, derramó sobre las sienes de la niña, el agua bendita del Río Jordán, para bautizarla y liberarla de todo pecado.
Al concluir la ceremonia, los Muriel González ofrecieron una recepción, en la que compartieron este día especial en sus vidas, con sus invitados.