10 razones para capacitar al personal

Muchas empresas creen que la capacitación del personal en todas sus escalas no es algo importante y que se trata de un gasto innecesario que no tiene retornos.

Muy por el contrario, el conocimiento y las capacitaciones constantes del capital humano dentro de las instituciones laborales han demostrado una enorme cantidad de beneficios, no sólo en la producción y las ganancias, sino también en el aspecto humano y el clima laboral.

Asimismo, la tecnología de hoy permite recurrir a un centro de capacitación laboral a distancia, desde la comodidad del hogar de los trabajadores, o bien desde sus puestos de trabajo incorporando cursos virtuales sobre la temática que necesiten perfeccionar.

A continuación, veremos 10 razones por las que es necesario capacitar al personal y que tendrán un impacto directo y positivo sobre los balances productivos al final de cada año.

             Aumenta la calidad de trabajo

El desarrollo de conocimiento y habilidades nuevas por parte de los trabajadores impacta directamente en la calidad del producto final, ya sea una empresa dedicada a la producción manufacturera o de servicio.

Además, con las capacitaciones se evitan errores de todo tipo que pueden impactar en todos los eslabones del proceso, y por ende desencadenar en un producto defectuoso o de mala calidad.

             Aumenta la productividad

Como consecuencia de mejorar la calidad del trabajo, y de la optimización de cada uno de los recursos y los tiempos, todo eso se traslada en un aumento de la producción, ya que no se pierde tiempo en explicar cada tarea ni tampoco se debe verificar continuamente lo hecho.

Es en este punto donde más se fijan las grandes empresas, y lo que han observado es que tener empleados motivados, con objetivos claros, con tareas concretas y con poder de resolución, impacta directamente en los números finales de producción.

             Solución de problemas

Conocer en cada centímetro el proceso por el que se desarrolla una tarea permite que se pueda resolver algún problema que surja de improvisto. Un empleado atento y capacitado podrá tomar una decisión que solucione el inconveniente, de forma rápida y que no altere el objetivo final.

Saliendo del plano laboral en sí mismo, y siendo un poco más drásticos, un trabajador capacitado en reanimación cardiopulmonar (RCP) podría resolver un inconveniente con algún compañero descompensado. O alguien capacitado en extinción de incendios podría evitar una catástrofe o un siniestro de mayor envergadura.

             Menor necesidad de supervisión

Una buena capacitación de liderazgo y de trabajo en equipo permite que todos estén enterados de sus funciones y de lo que deben hacer, con indicaciones precisas y si es posible con manuales de procedimiento.

Esa armonía de conocimiento en la suma de las partes permite una menor atención en controles y revisiones, por lo tanto, también una reducción significativa de situaciones indeseadas como retos y suspensiones.

             Mantiene al personal calificado

Algo que podrá posicionar a una empresa por encima de la competencia es tener a todo el plantel profesionalizado.

El hecho que se certifiquen los empleados da un status superior por sobre quienes no lo hacen, además de los beneficios que venimos mencionando.

A su vez, planear capacitaciones laborales a lo largo del tiempo permite tener nuevos horizontes y expectativas para el futuro.

             Personal motivado y feliz

Un empleado capacitado sabrá lo importante que es para la estructura de la compañía, se sentirá valorado y querrá esforzarse por seguir sumando su granito de arena.

Existe una palabra inglesa “engagement” que trasladado al ámbito empresarial lo podríamos definir como el sentido de pertenencia y de compromiso de un trabajador para con su empresa.

Lograr esa sensación de familiaridad entre los empleados hará más fácil cumplir con todos los objetivos que se planteen en conjunto.

             Menor rotación de personal

La eficiencia y especificidad de empleados capacitados hará que disfruten de su rol y no quieran cambiar continuamente de puesto o irse de la empresa.

Un alto nivel de rotación daña la imagen de la empresa hacia el exterior y también produce daños económicos. Incorporar nuevos empleados provocará un proceso de selección y capacitación que cuestan dinero.

Es por eso que el punto anterior toma mayor fuerza y tratar de generar empleados familiarizados con la institución es algo que se logra con las capacitaciones adecuadas.

             Mejora la imagen de la institución

Una empresa que ofrece a sus trabajadores oportunidades de formación y capacitación se transforma en una opción atractiva dentro del mercado laboral.

Incluso se puede trabajar directamente en capacitar en áreas como el marketing, relaciones sociales y comunicación para potenciar la imagen de la empresa. De esta forma se puede representar a la marca de una forma adecuada con personas que viven desde adentro la experiencia y los procesos que allí surgen.

             Mejor uso de la tecnología

Hoy en día todas las empresas dependen de la tecnología y deben estar al tanto de las innovaciones que se suscitan día a día. Por eso es vital ofrecer capacitaciones para que puedan adaptarse a los nuevos cambios.

En caso de no ofrecer capacitaciones en este plano, se debería cambiar continuamente el plantel que se dedica al manejo de la tecnología, con los gastos que eso conlleva.

             Incremento de la rentabilidad

Todas estas virtudes que hemos visto en los puntos anteriores se traducen en algo que es lo más seductor para una empresa: la rentabilidad.

La menor rotación del personal, el engagement, el mejor manejo de la tecnología, la mejora de la imagen institucional, etcétera, se traducen en mayores utilidades al final del balance.

Estas 10 razones, y algunas más, para capacitar al personal son tomadas cada vez más en cuenta por las empresas y marcan una diferencia por sobre quienes no lo hacen.

El capital humano es quizás el recurso más importante que tienen las empresas y el motor principal para llevar a cabo todas las actividades. Y es por eso que es necesario hacer una inversión que en el futuro dará mayores ventajas, siempre y cuando la elección de esas capacitaciones esté bien dirigida en base a las necesidades de la organización y de los trabajadores.