PANORAMA NUBLADO. Ponderó que si bien el grado de incertidumbre sobre el futuro puede no ser tan alto como hace un año, la niebla aún no se ha disipado por completo.
"La pandemia aún no ha terminado, la campaña mundial de vacunación es desigual y aún pueden llegar nuevas olas de contagios. Tampoco ha salido completamente a la luz el legado económico de la pandemia", estableció.
Además, otros tres factores son la clave del futuro: la trayectoria y el impacto de la política fiscal, en particular el enorme estímulo estadounidense; la senda del consumo, que se ha recuperado sorprendentemente fuerte hasta ahora; y el tamaño de las pérdidas crediticias potenciales de las empresas, ya que la tan temida ola de insolvencias aún no se ha materializado.
ESCENARIOS. Ante ese panorama el BIS planteó tres escenarios posibles que podrían materializarse con la recuperación tras la pandemia o lo que ha llamado el "pandexit".
El primero es un escenario central, en donde se prevé una recuperación comparativamente suave, con una pandemia controlada constantemente, un consumo que sostiene la expansión y una inflación alta pero temporal.
El segundo, un escenario con un crecimiento más fuerte, inflación que supera las expectativas y las condiciones financieras se endurecen.
Se prevé que los mercados anticiparán un endurecimiento de la política monetaria más rápido y posiblemente más intenso; consistente con un mayor impacto de la política fiscal sobre la demanda y una reversión de las tasas de ahorro mayor que la asumida en el escenario central, posiblemente respaldada por mejores noticias en el frente de la pandemia.
Finalmente, un tercer escenario en el que la recuperación se estanca si la pandemia resulta más difícil de controlar.
Se podrían ver sucesivas oleadas de cepas de Covid-19 que podrían ser inmunes a las vacunas, lo que llevaría a medidas de contención más estrictas.
Podría observarse que los multiplicadores fiscales y el despliegue de ahorros excesivos podrían no cumplir con las expectativas.