Aranceles son “un respiro”: IP

La SE anunció aumento en el gravamen a productos del calzado, textil y prendas del vestir

Ciudad de México.- Los aranceles que se cobrarán de 10% a 30% a las importaciones de calzado, textiles y prendas de vestir a partir del 25 de abril darán un “respiro” a la industria mexicana, pues la medida sólo se aplicará por seis meses, dijeron empresarios.

La Secretaría de Economía publicó este miércoles los decretos sobre el aumento en la tasa de arancel aplicable a diversos productos de las industrias del calzado, textil y prendas de vestir, a fin de frenar la subvaluación y contrabando, medida que estará vigente hasta finales de octubre.

El subsecretario de Industria y Comercio, Ernesto Acevedo, explicó que el decreto implica que habrá aranceles para las importaciones originarias de países asiáticos, especialmente de China.

“Estos decretos tienen una vigencia semestral, de 180 días, porque las condiciones del mercado global van cambiando y la pertinencia de los decretos tiene que revisarse con esa periodicidad”,.

En su argumentación, el funcionario advirtió que “no obstante las medidas tomadas en la materia, se deben implementar mayores acciones para prevenir y combatir las prácticas de subvaluación en la importación de mercancías” de los tres sectores afectados. Para el caso de las importaciones de productos de calzado, telas y prendas de vestir, la autoridad determinó realizar algunos ajustes a las fracciones arancelarias, de manera que se crearon otras adicionales a fin de tener una mejor descripción de la clasificación de las mercancías.

El presidente de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato, Luis Gerardo González García, dijo que en este semestre en que estén en vigor los aranceles se tendrá que demostrar que es necesario mantenerlos. “Que no vuelvan a bajar”, dijo, porque en ese caso los daños a la industria son mayores.

“Es una tregua que nos dan, un respiro de seis meses, espero que se vaya a largo plazo para beneficiar a la industria mexicana”.

Se estima que 31 por ciento de los productos textiles y 48 por ciento de los confeccionados tienen una subvaluación y llegan de Estados Unidos, aunque otros más son de Asia.