Ciudad de México.- El precio del diésel en México se está encareciendo por los efectos colaterales de la guerra en Irán y ya reporta un incremento de hasta 9% en algunas estaciones de servicio del país, de acuerdo con los datos de la Secretaría de Energía (Sener), Petróleos Mexicanos (Pemex) y la agencia especializada PetroIntelligence.
Incluso, fuentes del sector gasolinero indican que el precio del combustible ya se incrementó más de 2.30 pesos en promedio en el país esta semana respecto a los niveles de hace un año, llegando a ofrecerse hasta en 28.60 pesos por litro.
Hace un mes, el precio del diésel, combustible clave para el movimiento de mercancías y de pasajeros en el país, se había situado en 27.65 pesos por litro.
Alejandro Montufar, director general de PetroIntelligence, explicó que, de mantenerse la tendencia habrá problemas para el país, ya que el diésel es el principal energético con el que se mueven las mercancías y el turismo, por lo que podría reflejarse negativamente en la inflación y afectar a la economía.
A raíz de la guerra, con el barril de los crudos de referencia acercándose a 118 dólares por barril, Montufar destacó que el gobierno, a través de Petróleos Mexicanos (Pemex), aumentó de forma diferenciada los precios. Se respetó el acuerdo para topar la gasolina regular, pero en el caso del diésel sí se ha trasladado, aunque es solamente 15% del aumento global.
De acuerdo con las cifras de la Secretaría de Energía, 85% de los combustibles en México son distribuidos y comercializados por la petrolera estatal, mientras que el resto corresponde a permisos de empresas privadas.
Esta situación se presenta a pesar de que el gobierno, a través de Pemex, produce más gasolinas y depende cada vez menos de las importaciones, sobre todo de Estados Unidos.
Las cifras de la petrolera indican que de las ventas totales de diésel en el país el mes pasado, 17% se trajo desde la Unión Americana, una proporción menor que 29% de enero de 2025, y más aún respecto al 43.5% del mismo mes de 2024.
Esto sucede pues, a pesar de que el país produce más en el Sistema Nacional de Refinación, los combustibles son un insumo cotizado a escala internacional y se ven afectados directamente por el repunte en los petroprecios a nivel mundial.