Ciudad de México.- Los bancos privados ganaron menos durante el primer semestre debido a los ajustes de tasas de interés y la acumulación de reservas contra posibles pérdidas.
Cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) indican que la utilidad del sector sumó 149 mil 120 millones de pesos, tras registrar 152 mil 476 millones en el mismo periodo de 2025.
Se trata de una disminución de 2.2% y de -5.4% en términos reales, es decir, al restar la inflación. En paralelo, la estimación preventiva para riesgos crediticios alcanzó 124 mil 188 mdp al cierre de junio, cifra histórica para un periodo similar.
El saldo está por encima de los 105 mil 523 millones de junio de 2020, cuando la banca reforzó sus provisiones ante la incertidumbre por la pandemia de Covid-19.
Morosidad
El socio y director para América Latina y el Caribe de DGA Group, Álvaro Vértiz, dijo que el entorno para la banca será más retador debido a la presión sobre la rentabilidad y al deterioro esperado en algunos indicadores de riesgo.
La reducción de los ingresos por intereses continuará afectando los resultados de las instituciones, mientras que será necesario dar seguimiento al comportamiento de la morosidad, especialmente en los segmentos de crédito con mayor riesgo. Los registros de la CNBV muestran que la cartera de crédito total cerró el periodo con un saldo de 8.4 billones de pesos, un avance de 4.3% al quitar la inflación.
Al desglosar este desempeño, el segmento de consumo destaca como el motor de crecimiento, cuyo saldo llegó a 2 billones de pesos, consolidando un incremento real de 8.1%, lo que refleja una mayor demanda de financiamiento por las familias.
En tanto, la calidad de la cartera de crédito mostró un deterioro en su comparación anual. El Índice de Morosidad total se ubicó en 2.3%, un alza de 0.2 puntos porcentuales en comparación con el mismo periodo del año anterior.
De manera similar, el Índice de Morosidad Ajustado total cerró en 4.7%. Este nivel refleja un aumento de 0.4 puntos contra el registro previo de 4.3%, causando mayor presión en activos crediticios del sistema en términos anuales.