Banco de México (Banxico) valorará recortes adicionales a la tasa de interés en 2026 a pesar de que el conflicto en Medio Oriente represente un choque de mayor magnitud frente a los aranceles, al aumento de impuestos y a la atenuación de los precios de los combustibles.
Así lo expresaron en lo general y en lo particular, los cinco integrantes de la Junta de Gobierno durante el análisis y motivación de los votos durante la reunión de política monetaria de marzo pasado en la que se decidió por mayoría bajar 25 puntos la tasa de referencia para quedar en 6.75%.
De acuerdo con la Minuta número 123, cuatro de los miembros destacaron que la actividad económica ha venido mostrando un menor dinamismo, con lo cual aseguraron que el balance de riesgos para la actividad económica ha acentuado su sesgo a la baja ante la guerra en Irán.
Uno de ellos advirtió que dicho conflicto bélico representa un choque de mayor magnitud en comparación al que se tuvo con el alza del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS a refrescos y cigarros) y los aranceles, porque podría tener efectos rezagados durante varios trimestres.
Uno advirtió que si bien los ajustes al IEPS (estímulos fiscales a combustibles) atenuarían el traspaso inmediato a algunos precios de energéticos, su función para aminorar presiones de segundo orden sería limitada.
Sin embargo, la mayoría destacó que el efecto directo del incremento en los precios internacionales de energéticos estaría acotado.
En parte, reconocieron, como consecuencia de la política de precios máximos implementada por el gobierno federal, la cual reduce el traspaso de los choques en las referencias internacionales de los combustibles a los precios domésticos.
Algunos estimaron que mayores costos de transporte en el ámbito global eventualmente impactarían a la inflación en México.
Uno destacó el canal de los fletes internacionales, ya que la interrupción de rutas estratégicas y el encarecimiento del combustible marítimo incrementarían los costos de transporte y, en consecuencia, los precios de las importaciones de México.
Los subgobernadores de Banxico, Jonathan Heath y Galia Borja, fueron los dos integrantes del órgano colegiado que no votaron a favor del recorte a las tasas de interés.
Al manifestar su opinión disidente respecto al comunicado para dar a conocer el anuncio de política monetaria, Heath expresó:
"Perdemos mucho al reducir la tasa objetivo cuando la inflación subyacente persiste y la no subyacente aumenta. Con ello se da la impresión equivocada de un menor apego al mandato prioritario. De nuevo, revisamos al alza nuestras proyecciones de inflación, pero aún se ubican muy por debajo del mercado. Las expectativas no apuntan al cumplimiento de la meta para el año entrante y dicha meta queda aún más comprometida con una tasa de política monetaria menor".
Borja por su parte emitió un comentario por su voto disidente: "Aún se cuenta con información limitada para evaluar con precisión las implicaciones de este choque, así como su magnitud y duración. Considero que la posición actual de la tasa de interés es la adecuada para valorar con mayor claridad la evolución del panorama inflacionario y del choque en curso y, de esta forma, contribuir a preservar el firme anclaje de las expectativas".