El sistema opera a través de una aplicación (app) que se baja al celular y tras una suscripción por medio de la empresa o universidad en cuestión, los usuarios pueden participar, ya sea ofreciendo su auto, o bien, como pasajero e incluso en ambas modalidades, turnando el uso de distintos autos de diferentes usuarios.
Explica que las personas que ponen a disposición su auto reciben una compensación económica por parte de los acompañantes para cubrir los gastos de mantenimiento, gasolina, peajes, entre otros, siendo esta cantidad monetaria menor al 30 por ciento que lo que los acompañantes pagarían en un Uber o algún otro medio de transporte similar.
Además de que también se incrementa la seguridad de los usuarios e inclusive se promueve la convivencia entre personas que trabajan en una misma empresa pero que tal vez nunca antes hubieran interactuado.
Este sistema de transportación se está implementando en ciudades de alto grado de tráfico vehicular, como Nueva York, Los Ángeles, Detroit, Stuttgart y San Francisco, y a nivel Latinoamérica, la Ciudad de México es un laboratorio.
El director de Innovación y Desarrollo de Negocios de Bosch, Alberto Ibarrarán Guízar, y el gerente de Desarrollo de Negocios, Yalí Alcantar, señalaron que se calcula que usando cada persona su vehículo como hasta ahora se incrementa el problema de las aglomeraciones vehiculares, teniendo como promedio de velocidad un máximo de seis kilometros/hora y más de 57 minutos de recorrido.