El Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció anoche la imposición de tarifas preliminares de 9.93 por ciento a la importación de papel minado sin revestimiento canadiense, utilizado en la impresión de periódicos, el mismo día en que la canciller canadiense, Chrystia Freeland, se reunió en Washington con el secretario de Comercio, Wilbur Ross.
“Estamos profundamente en desacuerdo con los injustificados derechos compensatorios preliminares anunciados hoy por el Departamento de Comercio de Estados Unidos”, afirmaron la canciller Freeland y el ministro de Recursos Naturales, Jim Carr.
Los ministros advirtieron que cualquier arancel a las exportaciones canadienses de papel “tendrá un impacto negativo en los periódicos estadunidenses”, especialmente los de pequeñas ciudades y pueblos, lo que resultará en pérdida de empleos en el sector estadunidense de la imprenta.
Reiteraron el compromiso del gobierno federal en ayudar a la industria forestal a mejorar sus relaciones comerciales y diversificar su comercio con “nuevos mercados internacionales”.
La industria forestal canadiense es el sustento de buenos empleos y provee oportunidades económicas para las comunidades indígenas y rurales de todo el país, señalaron los miembros del gabinete federal.
“Continuaremos trabajando con nuestra industria forestal, las provincias y territorios para defender este sector vital contra injustas e injustificadas medidas y prácticas comerciales estadunidenses”, advirtieron.
En tanto, el gobernador de Newfoundland and Labrador, en la costa este de Canadá, Dwight Ball, denunció el incremento en el “proteccionismo” estadunidense.
Las medidas anunciadas anoche por el gobierno de Estados Unidos contra el papel canadiense son preliminares y podrían verse modificadas en una decisión final que se espera para finales de este año.