Detroit.- Al iniciar la segunda semana de paro en unas 30 fábricas de General Motors en Estados Unidos, no sólo la empresa y los huelguistas sienten los efectos. Con el cierre de muchos depósitos de repuestos, los concesionarios sufren escasez de partes para reparar autos, camiones y camionetas SUV. Las fabricantes de autopartes empiezan a demorar el trabajo. El inventario de autos en las concesionarias se sostiene por ahora, pero hay escasez de algunos modelos.
En tanto, GM pierde millones de dólares, se ha visto obligada a cerrar una fábrica en Canadá y enviar a los trabajadores a casa en otra.
El analista Itay Michalei calcula que GM está perdiendo 100 millones de dólares diarios en ganancias. La empresa ha despedido a 1.850 trabajadores y cerró su planta en Oshawa, cerca de Toronto. Hubo 70 despidos en una fábrica de motores en St. Catherine’s, Ontario, según Unifor, el sindicato automotor canadiense. GM dice que al presente no ha cerrado plantas en México.