Ciudad de México.- Hay más hogares en el campo cuyo ingreso laboral resulta insuficiente para alimentar a todos sus miembros, sin necesidad de otras fuentes de recursos, como remesas, transferencias o programas sociales. El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) dio a conocer ayer que la población en zonas rurales con un ingreso laboral inferior al valor de la canasta alimentaria se incrementó a 52% entre abril y junio pasado, luego de haber registrado una tasa de 51.9% entre enero y marzo de este año.
Entre los productos que más se encarecieron en la canasta alimentaria rural están el jitomate, los alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, así como la tortilla de maíz, de acuerdo con el organismo que encabeza José Nabor Cruz. A diferencia del campo, la pobreza laboral cayó en las ciudades, donde pasó de 34.7% a 33.9% durante este periodo.
El resultado se dio luego de que la inflación promedio de abril a junio de este año se ubicó en 7.8%; una tasa mayor al 7.3% de los primeros tres meses de 2022, así como superior al registro de 6% alcanzado en el mismo periodo de 2021. La disminución de la pobreza laboral en el ámbito urbano se debe principalmente a un mayor número de personas ocupadas, que abona al aumento del ingreso disponible en los hogares. Sin embargo, este aumento en la ocupación se concentra en empleos cuyo rango salarial se encuentra en menos de un salario mínimo, reconoció el Coneval.
A escala nacional, el ingreso laboral real per cápita se incrementó 1.1% en el trimestre. Este aumento se observó en todos los quintiles de ingreso y se dio principalmente en el primer quintil (20% de la población de menores ingresos), cuyo salario por habitante tuvo un aumento de 3.8% al restar la inflación. Se observó una disminución de la pobreza laboral en entidades como Zacatecas, Ciudad de México y QR. En contraste: Campeche, Baja California y Guerrero mostraron aumentos.