"Definitivamente, queremos crecer la cartera de crédito en México a cierto ritmo", sostuvo.
En ese sentido, indicó que el grupo continuará destinando recursos al financiamiento de empresas, además de fortalecer su presencia en créditos automotrices, hipotecarios y de nómina, mientras mantiene una postura cautelosa en tarjetas de crédito y préstamos personales debido al mayor costo de riesgo.
Grisi explicó que, si el mercado laboral mantiene su fortaleza, Santander podría incrementar de manera moderada el crecimiento en tarjetas y créditos personales, aunque priorizando el otorgamiento de financiamiento a clientes con los que ya mantiene una relación comercial.
Respecto al entorno competitivo, consideró que el mercado bancario mexicano se mantiene bajo control, pese a la incorporación de nuevos jugadores y a la competencia por la captación de depósitos.
Añadió que la transformación operativa del grupo ha permitido fortalecer la captación de depósitos transaccionales y mejorar el costo de fondeo de la franquicia en México, lo que ha contribuido a una expansión de los márgenes del negocio en el país.
Durante la conferencia con inversionistas, Grisi también se mostró optimista sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), pese a anticipar negociaciones complejas en las próximas semanas.
El directivo señaló que, aun si las tres partes no alcanzan un acuerdo durante la revisión, el propio mecanismo del tratado permite su renovación automática por un año, por lo que consideró reducido el riesgo de una cancelación.
"Veo negociaciones difíciles, pero creo que llegarán a un acuerdo. México necesita a Estados Unidos tanto como Estados Unidos necesita a México", afirmó.
Grisi añadió que la economía estadounidense sigue requiriendo la capacidad manufacturera y los costos laborales competitivos de México, mientras que el país depende del mercado estadounidense, por lo que ambas naciones tienen incentivos para preservar el acuerdo comercial.
El director general de Santander también comentó que, tras una visita reciente a México, observó una mejora en la actividad económica. Aseguró que el consumo comienza a recuperarse y anticipó un mejor desempeño de la economía mexicana durante la segunda mitad de 2026, aunque reconoció que el proceso de negociación del T-MEC seguirá generando incertidumbre.