CIUDAD DE MÉXICO (EL UNIVERSAL).- La Universidad del Valle de México (UVM) presentó los resultados de su "Encuesta Nacional de Egresados" en la que destacó una alta percepción de dificultad para conseguir un empleo una vez que se concluyen los estudios universitarios.
La encuesta arrojó que el 45% de los jóvenes egresados considera que obtener su primer empleo fue difícil o muy difícil. Dicha percepción aumentó en un 10% con respecto a los resultados del año anterior.
No contar con experiencia laboral; falta de oportunidades en el campo de estudio cursado; o el bajo salario y nulas prestaciones, son algunos de los factores que complican a los estudiantes conseguir fácilmente un empleo en los primeros meses tras haber terminado sus carreras.
Además, el estudio destacó que mientras más tiempo pasa antes de conseguir un primer empleo, el sueldo resulta más bajo. Así, quienes se emplean en menos de un mes luego de egresar ganan alrededor de 7 mil 612 pesos mensuales; mientras que, quienes lo hacen luego de un año, ganan 5 mil 216 pesos en promedio.
"En comparación con el año anterior, la percepción de facilidad para encontrar empleo ha disminuido. En las universidades tenemos la responsabilidad de trabajar intensamente en programas de prácticas profesionales y servicio social, pues estos permiten a los universitarios crear la experiencia que las empresas valoran", comentó Sophie Anaya, vicepresidenta de Asuntos Públicos y Comunicación en UVM.
Por otra parte, la encuesta expuso que la recomendación entre amigos y familiares sigue siendo el factor principal de obtención de empleo entre los egresados, especialmente en las instituciones privadas donde un 32% estuvo de acuerdo con esta afirmación, contra un 26% de escuelas públicas. Sin embargo prácticas como el servicio social, anuncios publicitarios o bolsas de trabajo siguen siendo elementos decisivos para conseguir trabajo en más de la mitad de los encuestados.
"Tenemos que mejorar en las escuelas y ampliar nuestras bolsas de trabajo para que ahí los muchachos se posicionen bien. Además de que las empresas grandes emplean a través de estas y así entran en contacto con las universidades", dijo Anaya.
El análisis también resaltó que los sueldos bajos se han vuelto una constante en las primeras experiencias de empleo de los alumnos. Destacó que el 45% de los encuestados declaró haber ganado entre 3 mil y 8 mil pesos mensuales; el 20% afirmó que comenzaron ganando un máximo de 3 mil pesos; el 10% dijo que ganó incluso menos de mil 500 pesos al mes. En contraste con estas cifras, solo el 21% confirmó haber recibido un pago mensual de entre 8 mil y 15 mil pesos; y únicamente el 4% llegó ganando más de 15 mil pesos.
Como consecuencia de las cifras, 52% de los encuestados comentaron que el sueldo que perciben los recién egresados es menor de lo esperado, y el panorama es peor para las mujeres. Mientras que los hombres ganan un sueldo promedio de 6 mil 70 pesos al mes, las mujeres perciben aproximadamente 5 mil 551 pesos. Además, el 65% de los egresados son añadidos a un esquema de pago por nómina, frente al 61% de egresadas que son parte de este esquema.
Esta encuesta también ha servido para que quienes la realizaron conozcan las áreas de oportunidad que deben aprovecharse para formar a profesionales cada vez más capacitados para cumplir las exigencias del mercado laboral. De este modo, 70% de los egresados declaró que las universidades tienen que fortalecer la enseñanza de lenguas extranjeras; mientras que el 59% consideró que deben enseñar más sobre el manejo de software especializado; seguido del 56% que pide más capacitación en habilidades de negociación.
"Esta encuesta explora las habilidades y competencias que han sido más útiles para que los egresados consigan y conserven un empleo. De este modo, los egresados nos comparten cuáles son las características que más les ayudaron y las habilidades que se deben reforzar en nuestros programas educativos", declaró Luis Durán, Presidente y Director General de Laureate México y UVM.
Los resultados de esta encuesta buscan ser una herramienta y buena fuente de información no solo para quienes están por egresar y quieren conocer las condiciones actuales del mercado laboral; sino también ser un instrumento de utilidad para autoridades, instituciones y aspirantes a la universidad.
"Esta es una gran herramienta para los aspirantes también. Pueden tomar decisiones sobre qué estudiar y qué esperar en sus carreras, académicamente y profesionalmente. Con este estudio esperamos contribuir a lograr una mejor preparación de la educación superior en México", finalizó Durán.