La economía mexicana está herida por las políticas públicas adoptadas, por la pandemia y la crisis en las cadenas de suministro, sin signos de mejoría, porque los efectos del rebote se desvanecieron, dijo el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
Las expectativas de crecimiento para 2022 se ajustan a la baja al estimarse que no alcanzará más de 2% y no hay razón para esperar que la economía vaya a tener tasas de aumento del PIB mayores a lo visto en años anteriores a 2019, dijo la institución en su Análisis Económico Ejecutivo.