Ciudad de México.- El gobierno de Donald Trump estableció una vigilancia más estricta sobre el flujo de dinero que sale de EU a través de las remesas.
Añade que “mi administración no tolerará los riesgos para la seguridad nacional y la seguridad pública causados por la actividad financiera transfronteriza ilícita, ni permitirá los riesgos para nuestro sistema financiero derivados de la concesión de crédito o servicios financieros a la población extranjera inadmisible y sujeta a deportación”.
Identifica que las transferencias transfronterizas de fondos de bajo valor (comúnmente asociadas con las remesas) han sido utilizadas en ocasiones para facilitar actividades ilícitas como el financiamiento del terrorismo, el tráfico de narcóticos (incluyendo el fentanilo vinculado a cárteles en México) y el tráfico de personas. En consecuencia, se implementarán medidas de debida diligencia para mitigar estos riesgos.
Detalla que “los análisis de tendencias financieras han revelado centros de actividad financiera relacionada con el fentanilo en Estados Unidos, vinculados a cárteles con sede en México. Un análisis reciente de redes chinas de lavado de dinero identificó como titulares de pasaportes extranjeros han utilizado cuentas en Estados Unidos para facilitar el lavado de más de 312 mil millones de dólares para organizaciones criminales, destacando la trata de personas entre las actividades asociadas a las transferencias. Se necesitan programas sólidos de identificación del cliente y medidas de debida diligencia reforzadas para mitigar estos riesgos”.
En opinión de la economista en jefe de Banco Base, Gabriela Siller, la materialización del bloqueo de envío de remesas a México por parte de migrantes con estatus irregular sería una catástrofe para la economía de algunas familias y para el crecimiento de México.