Incertidumbre pega a industria de camiones

Fabricantes de camiones pesados reducen 20% su personal, por aranceles y volatilidad

Ciudad de México.- La caída en ventas de camiones pesados en el mercado mexicano y la debilidad de las exportaciones hacia Estados Unidos han ocasionado la pérdida de 20% de la planta laboral de los fabricantes de camiones pesados, equivalente a 6 mil puestos de trabajo, informó la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).

En conferencia de prensa, Alejandro Osorio, director de Asuntos Públicos y Comunicación del organismo, dijo que, ante este contexto, es importante llevar a cabo acciones estratégicas con el gobierno federal, autoridades estatales y con el sector privado para impulsar al mercado interno.

“La incertidumbre arancelaria y la volatilidad que tuvimos en 2025 han impactado a la industria. Una vez que se asienten las variables y una vez que las empresas transportistas evalúen costos de esto, consideramos que el mercado pudiera tomar senda de crecimiento. Una vez que la economía de Estados Unidos retome el crecimiento habrá más compras”, explicó Osorio.

En enero se colocaron mil 676 camiones pesados al mayoreo, es decir, de fabricantes a distribuidores, una caída anual de 35.7%.

El segmento de carga presentó un retroceso de 38% y el de pasajeros tuvo una caída de 13%, ambos respecto a enero del año pasado.

La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) reportó en enero la venta de 2 mil 73 camiones pesados al menudeo -de distribuidores al público-, 46.3% menos respecto a enero de 2025.

El presidente ejecutivo de la AMDA, Guillermo Rosales, dijo que este resultado incluso quedó por debajo en 29.5% contra las cifras prepandémicas de 2019.

“La principal explicación de este grave deterioro histórico del mercado interno de vehículos comerciales pesados tiene una mayor vinculación con la incertidumbre que vive nuestra economía en función del entorno global, particularmente la relación comercial con Estados Unidos, sin dejar de lado las condiciones internas”, explicó.

“Una economía estancada no propicia una palanca de desarrollo y generación de oportunidades para la renovación vehicular”.