Ciudad de México.- El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés) advirtió de los efectos negativos que tiene para el turismo global el conflicto en Medio Oriente, afectando la conectividad aérea, la caída de visitantes internacionales, el incremento en el precio de los combustibles y un alza en el costo de los pasajes aéreos.
El WTTC estima que 135 millones de viajes a nivel global están en riesgo en 2026, incluidos 116 millones de viajes fuera de Medio Oriente, debido a la reducción de la capacidad de vuelos y las restricciones del espacio aéreo.
Asimismo, más de 526 mil pasajeros no están viajando diariamente debido a la reducción de vuelos, lo que impacta la conectividad entre regiones como Asia, Europa y África, dificultando los desplazamientos internacionales.
Medio Oriente desempeña un papel vital en los viajes globales concentrando casi 14% del tráfico aéreo global.
De esta forma, cualquier interrupción impacta a aeropuertos, vuelos, hoteles, empresas de alquiler de autos y líneas de cruceros, entre otros.
Los principales centros regionales de aviación, incluidos Dubái, Abu Dabi, Doha y Baréin, que en conjunto procesan 526 mil pasajeros al día, han experimentado cierres e interrupciones a medida que el conflicto se intensifica, lo que afecta la conectividad.
Otro impacto relevante tiene que ver con el incremento en el precio del combustible de aviación. Cerca de 30% de los costos de una aerolínea corresponde al combustible y, en las últimas semanas, su precio ha aumentado pasando de 95.95 a 197 dólares por barril, un alza de más de 100% en un mes, indica la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).
Esta situación, combinada con la reducción de asientos disponibles, se traduce en un aumento en los precios de los boletos aéreos, con un impacto más pronunciado en las aerolíneas de bajo costo, donde el combustible representa una mayor proporción de los costos totales.
Gloria Guevara, presidenta y CEO del WTTC, dijo que este panorama no solo afecta a la aviación, sino a otros sectores como el transporte marítimo, donde ocurre una situación similar.
En consecuencia, tanto las aerolíneas como los viajeros se ven impactados por la falta de cobertura, lo que limita los desplazamientos, incluso cuando los aeropuertos operan con normalidad.