WASHINGTON.- Los precios al consumidor en Estados Unidos cedieron levemente de enero a febrero, pero siguen altos, lo que plantea un desafío para la Reserva Federal en un momento delicado para el sistema financiero.
El gobierno informó el martes que los precios al consumidor aumentaron 0,4% el mes pasado, poco menos que el 0,5% registrado en enero.
Sin embargo, los precios básicos, que incluyen rubros más volátiles como los alimentos y los combustibles, aumentaron 0,5% en febrero y 0,4% en enero. El banco central estadounidense por lo general centra su atención en la cifra básica como indicadora de las presiones inflacionarias.
Si bien los precios están aumentando a un ritmo más rápido de lo que desea la Fed, algunos economistas opinan que el banco central suspenderá sus aumentos de las tasas de interés en su próxima reunión la próxima semana. Debido al colapso de dos bancos desde el viernes, y la subsiguiente ansiedad sobre la situación de otros bancos regionales, el banco central, por ahora, probablemente preferirá apuntalar la confianza en el sistema financiero antes que en su lucha por domar la inflación.
Ese es un cambio brusco con respecto a la situación de hace una semana.