Ciudad de México.- La inflación nacional perdió fuerza por cuarta quincena consecutiva, tras alcanzar un pico de 4.63% a principios de marzo.
El Inegi dio a conocer que la inflación llegó a 4.11% en la primera mitad de mayo y fue su menor ritmo desde comienzos de febrero.
El resultado quedó ligeramente por debajo de la tasa de 4.13% que estimó el consenso del sector privado, de acuerdo con la encuesta que Citi aplicó a 33 bancos, casas de bolsa y grupos de análisis.
El jitomate continuó encabezando los aumentos, al venderse 118.5 por ciento más caro que hace un año; seguido del chile poblano, cuyo precio subió 68.4%, y luego aparece la papa, al elevarse 56.5%.
En el otro extremo, como los bienes que más se abarataron, se encuentra el aguacate, cuyo precio se redujo 38.5%; continuando con la guayaba, pues cuesta 24.4% menos; y en tercer lugar se coloca la papaya, con una caída de 20.6%.
La inflación fue desigual entre la población, ya que alcanzó una velocidad de 6.4% en Chetumal, Quintana Roo, y se trata de la mayor tasa anual entre las 55 ciudades que vigila el Inegi.
En cambio, Tijuana fue la localidad donde el aumento de precios se moderó más, al registrar una tasa de 2.6%.
Los analistas de Monex, Janneth Quiroz y Kevin Castro, explicaron que el impacto directo de la guerra en Medio Oriente sobre la inflación ha sido parcialmente contenido mediante los subsidios a la gasolina del gobierno federal.
Sin embargo, hacia adelante persisten riesgos por el encarecimiento de materias primas, costos logísticos y disrupciones en las cadenas globales de suministro. “Este tipo de choques eventualmente terminan trasladándose a los precios, particularmente en transporte, alimentos procesados y mercancías”, explicaron.