Ciudad de México.- El próximo jueves se cumplirán dos años de que el gobierno de Estados Unidos degradó a México a Categoría 2 en seguridad en aviación, periodo en el que las aerolíneas nacionales han registrado pérdidas millonarias y sin un panorama claro en cuanto a la fecha para recuperar el nivel, dijeron especialistas.
El 25 de mayo de 2021, la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) degradó a la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) a Categoría 2 por no cumplir con los estándares de seguridad de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Al estar en Categoría 2, las aerolíneas mexicanas no han podido abrir nuevas rutas, incrementar frecuencias o usar nuevos aviones en el servicio de transporte aéreo entre México y EU.
Con ello, las aerolíneas estadounidenses se han visto beneficiadas. En el primer trimestre del año, American Airlines alcanzó 21% de participación de mercado en los vuelos entre ambos países, seguida de United Airlines, con 15%; Delta, 13%; Volaris, 12%; Southwest Airlines, 7%; Aeroméxico, 6.6%; Alaska Airlines, 5.6%, y Viva Aerobus, con 4%, según cifras de la AFAC a marzo. Eso significa que las tres aerolíneas mexicanas que vuelan a Estados Unidos tienen sólo una participación conjunta de 22.6 por ciento de ese mercado.
En agosto, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA, por sus siglas en inglés) estimó una pérdida de ingresos de alrededor de 9.3 mil millones de dólares para las aerolíneas mexicanas por la degradación.
Juan Carlos Machorro, socio de Santamarina y Steta y experto en derecho aeronáutico y aeroportuario, dijo que las aerolíneas estadounidenses han abierto 36 nuevas rutas desde la degradación, mientras las mexicanas están congeladas con las mismas rutas, frecuencias y aviones.
“Perdemos todos. Pierde el gobierno federal al no haber sido capaz de revertir esta situación a lo largo de dos años porque no hay certeza de lograr el regreso a Categoría 1. Pierde la industria, las líneas aéreas, porque están atadas frente a sus competidores y los aeropuertos porque las aerolíneas no pueden abrir nuevas rutas y frecuencias”, dijo.
“Cabe una mención especial para el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, que también pierde porque sólo se ha podido abrir una ruta a Houston por una salvedad”, resaltó.