Buenos Aires, Arg.- Los líderes de EU, México y Canadá aparcaron temporalmente las tensiones que han marcado su relación para firmar el acuerdo comercial T-MEC, que sustituirá al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) si es ratificado por los Congresos de los tres países.
En su último día en el poder, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, protagonizó junto a su homólogo estadounidense, Donald Trump, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, el acto de firma del pacto trilateral, alcanzado en septiembre después de un año de duras negociaciones.
“Los acuerdos comerciales no pueden permanecer estáticos, necesitan avanzar de acuerdo con las necesidades de nuestra economía”, dijo Peña Nieto durante el acto, celebrado en un hotel de Buenos Aires antes del inicio de la cumbre de líderes del G20.
Trump perfiló el tratado como “el mayor, más significativo, más moderno y más equilibrado de la historia”, un pacto “revolucionario” que “beneficiará enormemente” a los tres países.
El discurso de Trump era de conciliación con Peña Nieto y Trudeau, a los que describió como “grandes amigos” suyos, pero el lenguaje corporal de los tres líderes dejó clara la difícil relación que han mantenido desde que el actual presidente estadounidense llegó al poder hace casi dos años.
Trump, Peña Nieto y Trudeau firmaron un documento simbólico y dejaron la rúbrica legal del T-MEC en manos de sus negociadores comerciales:.
Además de la ratificación legislativa, queda un obstáculo clave para allanar la relación comercial: la reticencia de EU a levantar los aranceles del 25 % a las importaciones de acero y del 10 % a las de aluminio que impuso este año a los países vecinos.
Canadá y México confiaban en que EU levantara esos aranceles cuando se firmara el acuerdo, pero Washington se mantuvo firme, y Trudeau se lo recordó a Trump durante su discurso.
“Donald, (el cierre de varias plantas de producción de General Motors) es una razón más por la que tenemos que seguir trabajando para eliminar los aranceles al acero y el aluminio entre nuestros países”, insistió enfático el primer ministro de Canadá.