México, como el mundo entero, no está exento de riesgos a futuro, ya que la desaceleración económica es global, puede extenderse la debilidad productiva y la crisis energética no se ve transitoria, dijo el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
"Los pronósticos apuntan a una desaceleración importante en 2023, como se percibe en prácticamente todos los países", dijo.