México impulsa diversificación comercial con acuerdo modernizado a UE

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anticipa negociaciones complejas para preservar la posición de México en Norteamérica y competir globalmente.

Ciudad de México, 27 may (EFE).- El acuerdo modernizado entre México y la Unión Europea (UE) abre a México una vía para diversificar su comercio, elevar el valor de sus exportaciones y reducir la vulnerabilidad frente a Estados Unidos, en medio de una revisión compleja del T-MEC que el Gobierno mexicano prevé difícil y que, según Banamex, podría prolongarse hasta 2028.

México busca diversificar comercio con acuerdo a Unión Europea

El economista Manuel Herrejón Suárez afirmó a EFE que el valor del pacto no está solo en vender más productos al bloque europeo, sino en disminuir la dependencia estructural de un solo mercado, en un momento de mayor presión arancelaria, subsidios industriales y tensiones entre las principales economías.

"México ya no puede darse el lujo de concentrar toda su estabilidad económica alrededor de un solo mercado, por poderoso que sea", señaló Herrejón, quien consideró que el acuerdo con la UE llega como un "tanque de oxígeno" para una economía expuesta a las decisiones comerciales de Washington.

México envía más del 80 % de sus exportaciones a Estados Unidos, una integración que impulsó a la industria nacional y al comercio norteamericano, pero que también eleva la sensibilidad del país ante disputas políticas, cambios regulatorios o medidas proteccionistas estadounidenses.

Revisión del T-MEC y perspectivas según Banamex y autoridades

El análisis coincide con el arranque de conversaciones formales rumbo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para 2026, que el secretario mexicano de Economía, Marcelo Ebrard, ha descrito como un proceso complejo.

"Tenemos conversaciones complejas y difíciles. No voy a ocultar eso", reconoció Ebrard esta semana, al anticipar que México buscará preservar su posición privilegiada en Norteamérica y competir mejor frente a otras regiones, en particular Asia.

La incertidumbre podría extenderse. Banamex advirtió en un análisis reciente que, si los tres países no ratifican antes del 1 de julio de 2026 la extensión del tratado por otros 16 años, podría activarse una etapa de revisiones anuales que prolongaría la negociación hasta 2028.

Ese escenario mantendría vigente el T-MEC mientras ningún país decida retirarse, pero conservaría presión permanente sobre reglas de origen, seguridad económica, comercio agroalimentario, desarrollo industrial y condiciones laborales.

Frente a ese panorama, Herrejón sostuvo que Europa ofrece a México una salida estratégica, aunque advirtió que el reto no se limita a aumentar exportaciones.

"Exportar más no necesariamente significa capturar más riqueza", apuntó.

Para el analista, México debe elevar contenido tecnológico, innovación, proveeduría nacional, sofisticación industrial y menor dependencia de procesos de ensamblaje de bajo margen económico en sus cadenas productivas si quiere aprovechar un mercado europeo que exige trazabilidad, estándares ambientales, cumplimiento sanitario y mayor valor agregado.

"El siguiente gran desafío económico del país ya no es producir más, es producir mejor", concluyó.