México y Estados Unidos (EU) anunciaron hoy un plan para asegurar el suministro de los llamados minerales críticos, esenciales para la tecnología, la seguridad nacional y la transición energética, cuyas cadenas de suministro se vieron vulneradas con el pleito de Donald Trump con China.
El Vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, anunció la intención de Washington de crear "una zona comercial preferencial" para minerales críticos donde participen países afines, "protegida de perturbaciones externas en la que se fijarán precios de referencia para los minerales críticos en cada etapa de producción, precios que reflejen el valor justo de mercado en el mundo real". Se trata de un giro de 180 grados en la política comercial de Trump.
México tiene muchos de estos minerales (litio, cobalto, níquel, manganeso, grafito y tierras raras) que son el futuro de las baterías y, por lo tanto, los vehículos eléctricos, los paneles solares, las turbinas eólicas, los centros de almacenamientos de datos, etcétera.
El año pasado, China, que controla gran parte de este mercado, sometió a Washington cortándose el suministro. Debido a la alta demanda y limitada oferta, se generó un problema geopolítico. Ahora intentan resolverlo integrando cadenas de suministro y de valor agregado con socios en todo el mundo.
Los suelos mexicanos no sólo tienen litio, níquel, cobalto, manganeso y grafito, sino que además poseen cobre para las redes eléctricas, y tierras raras para los imanes. Todo esto se utiliza para semiconductores, drones, jets militares, pero la producción está concentrada en pocas regiones.
Donald Trump ya sufrió cuando intentó atacar a China comercialmente y China simplemente dejó de alimentar de tierras raras los sectores estratégicos estadounidenses.
El Embajador Jamieson Greer y el Secretario de Economía Marcelo Ebrard encabezan el plan por parte de Estados Unidos y México. De acuerdo con el diplomático estadounidense, se trata de un acuerdo inédito que busca coordinar políticas comerciales y mecanismos para reducir vulnerabilidades en las cadenas de suministro de Norteamérica.
"Esta labor incluirá la identificación de minerales críticos específicos de interés, la exploración de precios mínimos ajustados en frontera para las importaciones de minerales críticos y la consulta sobre cómo incorporar dichos precios mínimos en un acuerdo plurilateral vinculante sobre el comercio de minerales críticos", informó la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés).
En un comunicado, destacó que "el anuncio de hoy demuestra el compromiso compartido de Estados Unidos y México para enfrentar las distorsiones del mercado global que han dejado vulnerables las cadenas de suministro de minerales críticos en Norteamérica", y que "a medida que nos acercamos a la revisión conjunta del T-MEC, este Plan de Acción es un paso importante para fortalecer la cooperación bilateral y aumentar la resiliencia de las cadenas de suministro con socios afines".
También agradeció al Secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, "por su liderazgo y compromiso para mejorar la colaboración en minerales críticos y profundizar aún más nuestra asociación estratégica".
Cadena global
El gobierno de Estados Unidos invitó este miércoles a sus socios y aliados a formar un bloque comercial con la capacidad de fijar precios de referencia mediante aranceles para los minerales críticos y tierras raras. Quiere evitar perturbaciones externas para estabilizar los mercados e impulsar la inversión.
En una velada referencia al control de China sobre las cadenas de suministro de minerales críticos, aunque sin mencionar directamente al gigante asiático, el Vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, dijo que las distorsiones en el mercado impiden la entrada de capital e inversión.
"Sabemos que hoy en día, el mercado internacional de minerales críticos está fallando", agregó Vance, subrayando que las cadenas de suministro son frágiles "y están excepcionalmente concentradas", mientras que los precios de los activos y materias primas están persistentemente deprimidos, "impulsados a la baja por fuerzas que escapan al control de cualquier país", lo que resulta en un mercado global donde la inversión "es casi imposible".
"Se mantendrá así mientras los precios sean erráticos e impredecibles y ese es uno de los aspectos en los que queremos trabajar", sostuvo Vance. "Todos estamos en el mismo equipo y remamos en la misma dirección".
Ante este escenario, el Vicepresidente de EU presentó la propuesta de Washington para establecer un mecanismo que permitiera que el mercado mundial de minerales críticos volviera a ser más saludable y competitivo.
El plan contempla la creación de una zona comercial preferencial para minerales críticos, protegida de perturbaciones externas, en la que se fijarían precios de referencia en cada etapa de producción, reflejando el valor justo de mercado, los cuales funcionarían como un suelo mediante aranceles ajustables para preservar la integridad de los precios.
Asimismo, explicó que para los países que se sumen al esquema, EU ofrecería una base para la financiación privada y un acceso seguro a los suministros de minerales críticos necesarios en caso de emergencia u otras contingencias, al tiempo que la regulación de importaciones permitiría preservar una competencia libre y justa dentro de la zona preferencial.
EU busca reducir dependencia de China
El pasado lunes, el Presidente Trump anunció el lanzamiento de una reserva de tierras raras y minerales críticos para fines no militares, por un valor de 12 mil millones de dólares (10 mil 160 millones de euros), como parte de un esfuerzo por reducir la dependencia de las importaciones de China y limitar la influencia de Pekín a nivel comercial.
"Hoy anunciamos la creación de la reserva estratégica estadounidense de minerales críticos, la primera reserva de la historia de los minerales críticos de los que tanto se ha hablado", declaró Trump desde el Despacho Oval de la Casa Blanca, al añadir que será un depósito "para uso civil en tiempos de emergencia".
El mandatario comparó este proyecto con las reservas existentes de petróleo y de minerales críticos con fines de defensa, y explicó que el nuevo fondo de tierras raras, bautizado como "Proyecto Bóveda", estará destinado a la industria estadounidense para evitar problemas de suministro. Su financiación proviene mayoritariamente del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos, aunque más del 16 por ciento de los recursos son aportados por empresas del sector privado.
Las tierras raras y, en general, los minerales críticos han sido uno de los principales focos de interés de la Administración Trump desde su segunda llegada a la Casa Blanca, formando parte de negociaciones con países como Ucrania, Australia y China.