Ciudad de México.- La debilidad de las instituciones, la persistente informalidad laboral y una educación deficiente frenan el crecimiento económico y contribuyen a la desigualdad social en México, advirtió este jueves la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
En su Análisis Económico de México 2019, la OCDE indicó que el Estado de derecho y la calidad de las instituciones en México es bajo y se ha deteriorado, lastimando desproporcionadamente a los pobres.
“Los niveles de impunidad son extremadamente altos, el crimen violento sigue creciendo y el control de la corrupción es débil en comparación no solo con los países de la OCDE, sino también con economías latinoamericanas y asiáticas”, señala el documento.
Por otro lado, apuntó que la persistente informalidad, calculada en 57,1 % del total de la población ocupada, limita el crecimiento de la productividad y la capacidad fiscal para proporcionar servicios públicos.
“También alimenta la desigualdad en los ingresos y las oportunidades”, expone el análisis.
De acuerdo con la OCDE, el gasto educativo debe ser reenfocado en la educación preescolar, primaria y secundaria, “y se debe hacer más para incrementar la capacidad de las escuelas en vecindarios pobres y para apoyar a los niños de entornos desfavorecidos”.
Por todo ello, la OCDE rebaja en su informe la perspectiva de crecimiento para México en 2019 hasta 1,6%, cuatro décimas porcentuales menos que el 2% previsto hasta ahora.
En conferencia de prensa en Ciudad de México, el titular de la OCDE, José Ángel Gurría, sostuvo que “México necesita un crecimiento más fuerte y más incluyente”.
Aunque admitió que existe “un complejo contexto de la economía mundial en la que el crecimiento del mundo entero está bajando”.