CIUDAD DE MÉXICO.- Petróleos Mexicanos (Pemex) dejó de ser la petrolera más endeudada del mundo, al bajar un escalón en esa escala, de acuerdo con las cifras de las empresas más grandes.
La empresa que dirige Juan Carlos Carpio Fragoso tenía una deuda de 99 mil 800 millones de dólares al cierre de marzo de 2026, resultado de un pasivo de 79 mil millones de dólares, así como obligaciones con proveedores por 20 mil 800 millones de dólares.
Sin embargo, la estatal rusa Gazprom, gasera y petrolera, tiene una deuda financiera de 86 mil millones de dólares y una equivalente a proveedores por 17 mil 500 millones de dólares, por lo que sus compromisos ascendieron a 103 mil 500 millones de dólares al cierre de 2025, de acuerdo con su reporte financiero al cierre de 2025.
En tercera, cuarta y quinta posición por el tamaño de sus pasivos están Saudi Aramco, de Arabia Saudita; la británica BP y la anglo-neerlandesa Shell, cuyas deudas ascienden a 96.9 mil millones; 82.2 mil millones; y 80.7 mil millones de dólares, respectivamente.
Para Luis Miguel Labardini, consultor en Marcos y Asociados, la situación financiera de Pemex ha mejorado en los últimos años, apoyada por el gobierno, pero persiste el problema con sus proveedores y eso hace que la deuda todavía sea considerablemente alta.
“Los proveedores de Pemex se han atendido a partir del factoraje que realizó junto con Banobras y que se ha pateado hacia 2033.
“En el fondo, sí es otra deuda financiera, que es comercial, y profundamente la empresa sigue teniendo problemas financieros importantes, incluso más grandes de los que tiene Gazprom, pues la deuda total de Pemex no se cubre ni siquiera con el valor de los activos de la compañía, y en el caso de la empresa rusa, el pasivo representa sólo una fracción de los activos. Todo porque, en el fondo, la empresa sigue igual: problemas de refinación y una plataforma de producción baja abonan a las problemáticas”, explicó Labardini.
De hecho, el patrimonio de Pemex expresado en sus reportes financieros, al restar los pasivos totales de los activos, muestra un resultado negativo por 104 mil millones de dólares.
Ello significa que ni la venta total de los activos cubriría las deudas de la empresa y sus responsabilidades con el gobierno y sus trabajadores, entre otros conceptos pendientes de pago.