Ciudad de México.- La jornada de este lunes pasó a la historia como la más negra para los anuarios de la industria petrolera en América del Norte, cuando los inversionistas tuvieron que pagar para deshacerse del crudo y evitar así entregarlo en un mercado que carece de espacio para almacenar los barriles físicos en la actualidad.
Después de cobrar 14.35 dólares por cada barril vendido el viernes pasado, Petróleos Mexicanos dio a conocer que la mezcla nacional de petróleo perdió todo su valor este lunes y se cotizó en -2.37 unidades, siendo la primera vez que la petrolera ofrece el hidrocarburo en números negativos.
Esta cotización inédita se debe a que los tanques se están quedado sin espacio para almacenar el crudo, debido a que El Gran Confinamiento ha provocado que miles de millones de personas en todo el mundo se queden en casa para frenar la propagación del coronavirus (Covid-19), situación que ha colapsado la demanda de combustibles —tanto para autos como aviones— y ha dado paso a una sobreoferta del hidrocarburo en el mercado.
Ante esto, los operadores han tenido que deshacerse del petróleo que tienen almacenado mediante contratos con números negativos, es decir, pagando a los participantes del mercado para que acepten el petróleo producido, algo insólito.
Con el precio negativo actual, el hidrocarburo mexicano acumula un desplome inédito de 61.72 dólares con respecto a su cotización máxima alcanzada en el año, de 59.35 dólares el 6 de enero.
El petróleo nacional se hundió de la mano del crudo estadounidense, conocido como WTI, cuyo precio finalizó este lunes en -37.63 dólares, aunque llegó a situarse hasta en -40.32 unidades, de acuerdo con información de la agencia Bloomberg.
El precio negativo del WTI significa que hubo operadores de bolsa que estuvieron dispuestos a pagar para que alguien les acepte el crudo que se comprometieron a adquirir a través de contratos a futuro, quienes además entraron en pánico porque estos papeles vencieron este lunes.
Dos Bocas
Ante la coyuntura actual y la limitada infraestructura de Pemex para almacenar crudo, es buen momento para que el gobierno decida suspender la construcción de la Refinería en Dos Bocas, opinó Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México.
“No es adecuado construir la refinería. Al menos se debería de posponer, porque se nos viene encima una crisis económica sumamente profunda”, comentó.