Ciudad de México.- Tras los ataques militares en Medio Oriente, Pemex dio a conocer que vendió este lunes el barril de petróleo en 66.63 dólares y se trata del mayor precio de los últimos siete meses, concretamente desde el 30 de julio del año pasado.
Los registros que lleva el Banco de México muestran que el crudo nacional acumula un incremento de 24.3% o 13.01 dólares desde que comenzó 2026. La cotización promedio del hidrocarburo yace en 58.73 en lo que va del año, 3.83 por arriba de los 54.90 que el gobierno utilizó como parámetro en la formulación de la Ley de Ingresos de la Federación 2026, lo que implica mayores ingresos petroleros de lo previsto.
La mezcla mexicana gana de la mano de las principales referencias internacionales. En particular, el hidrocarburo del Mar del Norte, Brent, subió hasta 13% en la apertura de los mercados en Asia, aunque el incremento se moderó a 8.3% para terminar en 78.5 dólares y fue su cierre más alto desde junio del año pasado y acumula un alza de 29% en 2026.
En este contexto, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y aliados como Rusia acordaron incrementar 206 mil barriles diarios su producción colectiva a partir de abril.
Irán produce alrededor de 3% a 4% del suministro mundial de crudo, pero el impacto regional ya se está intensificando. Quizás lo más relevante es que los ataques han provocado lo que esencialmente es una paralización del tráfico en el Estrecho de Ormuz, comentó el director global de multiactivos de Janus Henderson Investors, Adam Hetts.
El Estrecho de Ormuz es un cuello de botella clave para el transporte de petróleo en Medio Oriente, por donde transita aproximadamente 20% del suministro mundial.
“Un aumento sostenido hacia los 80 dólares sería consistente con el conflicto de junio de 2025, y hacia los 90, con abril de 2024, cuando los mercados globales lograron en gran medida absorber las alzas de precios, dado que los conflictos se resolvieron en un período relativamente corto”, dijo Hetts.