Rezago laboral, base de pobreza

Más de la mitad de la PEA en México trabaja, sin embargo vive en la pobreza

Ciudad de México.- En México, la raíz de la pobreza está en el sistema laboral, pues más de la mitad de la población económicamente activa (PEA) trabaja, pero vive en pobreza, advierte un estudio elaborado por el grupo Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

Ingreso insuficiente, falta de seguridad social y exclusión de mujeres y jóvenes son las causas estructurales que causan que millones de personas vivan en pobreza, destacan los especialistas que elaboraron el reporte a propósito del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, que se conmemora hoy.

Las dos variables principales que determinan la pobreza en México, según Coneval, se producen desde el sistema laboral: la carencia por acceso a la seguridad social y el ingreso inferior a la línea de pobreza, que se define por el costo de la canasta básica.

Además, entre las personas que trabajan y son pobres, la otra condición estructural es la exclusión, con millones de personas sin trabajos remunerados. En México, dos tercios de la población presentan al menos una carencia social, es decir 85 millones de personas, y la pobreza sigue afectando a casi 47 millones. Sólo 12% de los habitantes viven en condiciones de bienestar.

En el nivel de la miseria mundial, México ocupa el lugar 47 de 53 países, destacó el análisis de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza. Asimismo, el salario real es muy bajo conforme a parámetros internacionales; México ocupa el último lugar de 37 países en las listas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

De 2003 a 2018, las mejoras en la productividad en muchos sectores de la economía no se reflejan en mejores remuneraciones. Por ejemplo, la brecha llega a ser de 59 puntos porcentuales en el sector de comercio al menudeo (retail).

La distribución funcional de la riqueza, medida como participación de los factores de la producción en el PIB, está al revés: las remuneraciones al trabajo son menores (40%) que las ganancias (60%), en comparación con Estados Unidos o los países de la Unión Europea, donde la relación es 70-73% y las ganancias de 30-27 por ciento.