Ciudad de México.- En los primeros cinco meses del año la industria de la construcción registró un nivel de producción 2% inferior con relación al mismo periodo de 2018, de acuerdo con la firma ForecastIM.
Esta caída también se presentó durante el arranque de sexenios anteriores, de acuerdo con la empresa de investigación de mercados y análisis económico.
“Con el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, la industria comenzó débil. La edificación del sector privado está resintiendo el momento político”, explicó ForecastIM en su Indicador Adelantado de la Industria de la Construcción.
Añadió que las obras de infraestructura se están sometiendo al cambio de timón en la política hacendaria, una situación que no es ajena al inicio de las últimas tres administraciones. La expectativa es que hacia la segunda mitad del año comience a observarse una mayor actividad en la generación de infraestructura, de acuerdo con el programa de inversiones del PEF para 2019.
En el primer año del gobierno de Ernesto Zedillo la construcción se contrajo 33% a tasa anual, debido a la crisis del “error de diciembre”. No obstante, hacia el segundo año de gobierno el sector se recuperó rápidamente, manteniendo un ciclo de crecimiento durante el resto del sexenio.
Con Vicente Fox el sector de la construcción retrocedió 7.7% durante los primeros cinco meses de 2001, debido al ciclo político y a la crisis de los “punto com”.
El sexenio de Felipe Calderón fue la excepción, pues la construcción creció 1% en los primeros cinco meses de su gobierno.
El tropezón llegó entre el segundo y tercer trimestre de 2007, cuando la construcción en el sector privado se desaceleró y hacia mitad del sexenio, tanto dicha industria como la economía, entraron en crisis por las hipotecas basura en Estados Unidos.
El escenario negativo para la construcción prevalecerá durante el segundo trimestre de 2019, con una alta probabilidad de permanecer así hasta el periodo julio-septiembre. La actividad constructiva se encuentra deprimida, elemento que genera prudencia y transmite a la actividad bursátil.
La confianza empresarial progresa positivamente junto con un mercado que parece relajar las restricciones de financiamiento con tasas de interés estables.