Ciudad de México.- Estudiar una carrera profesional en México cuesta en promedio 252 mil pesos y 56 por ciento de los padres se endeudan para solventar estos gastos, reveló el estudio ‘El valor de la educación’, elaborado por HSBC.
Mientras que en México el 56 por ciento de los padres recurren al endeudamiento para costear los gastos de una educación superior el promedio quince países analizados es del 35 por ciento, además de que sólo el 5 por ciento de los padres mexicanos cuentan con algún tipo de ahorro para la educación de sus hijos, indicó Mauricio del Pozzo, director de Banca Patrimonial y Servicios a clientes privados del grupo financiero.
Al dar a conocer el estudio global “El valor de la educación”, afirmó que el monto de inversión promedio universitario en el país es de las más bajas entre 15 economías del mundo, sólo por encima de India y Malasia.
En ese contexto, detalló que el valor de la educación superior depende mucho del nivel vida de la población de cada economía, toda vez que en Hong Kong la universidad cuesta más de ocho veces o aproximadamente más de 51 mil dólares.
En México, del total de inversión en educación universitaria más de la mitad o alrededor de 169 mil 538 pesos es destinada a alimentos y comestibles, colegiaturas, hospedaje, cuentas o servicios y transporte, y un mínimo porcentaje representa el gasto de productos financieros, como tarjetas de crédito, préstamos personales o de pago de deuda educativa.
Según el ejercicio aplicado a mil 101 padres de familia y 100 estudiantes mexicanos, en México, 43 por ciento del gasto universitario es financiado por los padres, pues el 56 por ciento de los mismos dijo asumir algún tipo de deuda para dicho fin, nivel superior al 35 por ciento del promedio en su comparación global.
El directivo comentó que el déficit estimado de la inversión universitaria asciende a cerca de 149 mil 958 pesos y es cubierto por subsidios o becas, préstamos, apoyo de otros miembros de la familia y de ingresos laborales.
Aunque en México, el 59% de los padres afirmó que quiso comenzar a ahorrar desde antes, solo 5.0 por ciento reconoció hacerlo.