CIUDAD DE MÉXICO.- A dos años de la captura y traslado de Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos, Sinaloa enfrenta el cierre de miles de empresas y una ola de despidos de personal.
Desde el pasado 2 de mayo, la entidad tiene como gobernadora interina a la morenista Yeraldine Bonilla después de que Rubén Rocha Moya se separó temporalmente del cargo por las acusaciones de Estados Unidos de vínculos con el Cártel de Sinaloa.
La economía sinaloense se contrajo 4.5% entre enero y marzo en comparación con el trimestre anterior, su caída más profunda desde finales de 2024 al restar la inflación y la estacionalidad. También es la entidad con el peor desempeño en el país, según el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer este miércoles.
Sinaloa entrega malos resultados debido —principalmente— a los problemas de inseguridad, que han frenado las inversiones y la apertura de negocios, opinó la coordinadora de Análisis Económico de México, ¿Cómo vamos? Adriana García.
“La inseguridad impide el desarrollo de la actividad económica”, dijo.
Los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, que el Inegi publicó la semana pasada, muestran que 90.8% de la población adulta en Culiacán se sentía insegura en junio, tras registrar 84.4% en marzo.
La capital de Sinaloa es la segunda ciudad donde se percibe más inseguridad pública, sólo por detrás de Irapuato, Guanajuato.
Ola de despidos
El Granero de México, como se le conoce al estado, eliminó casi 27 mil empleos formales durante la primera mitad de 2026, la mayor pérdida de todo el país, y también ofrece los sueldos más bajos.
Mientras que el salario promedio nacional fue de 664 pesos diarios en marzo pasado, las empresas establecidas en Sinaloa pagaron a sus trabajadores 534, es decir, 130 pesos menos, señalan datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).