Ciudad de México.- Si bien se registra un crecimiento en el consumo de acero en el país, en lugar de que se adquiera producción nacional, las importaciones “no dejan de crecer”, aseguró el director general de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero), Salvador Quesada.
En 2017 la importación de productos siderúrgicos creció 7.3%, a pesar de que está subutilizada la capacidad del sector en el país, al ubicarse en 68%.
Con Estados Unidos se registró un saldo comercial desfavorable de 1.3 millones de toneladas en productos laminados, resultado de exportaciones de empresas instaladas en México por 1.8 millones de toneladas, contra importaciones por 3.1 millones de toneladas.
En general, en 2017 las importaciones totalizaron en 14 millones 909 mil toneladas de acero, mientras que los envíos de empresas nacionales al extranjero se ubicaron en 5 millones 194 mil toneladas, considerando una producción de 20 millones de toneladas, según el Reporte anual 2017 de Canacero.
Aunque crecen las ventas internas de productos de diferentes familias del acero, el incremento se atiende en buena medida con materiales que llegan del extranjero, expuso.