Fráncfort, Ale.- La junta directiva de Volkswagen aprobó el jueves un amplio plan de reducción de costos que recortaría 50.000 puestos de trabajo, reduciría a la mitad la gama de modelos de la empresa y pondría fin a la producción de automóviles en cuatro plantas alemanas.
El plan, presentado por el director general Oliver Blume para contrarrestar la competencia en China y los obstáculos derivados de los aranceles de EU, superó la resistencia de los representantes de los empleados y del gobierno regional, que posee una participación en la compañía.
El plan prevé reducir el número de modelos en alrededor del 50%. La empresa indicó que tenía un exceso de capacidad de producción de 500.000 vehículos en Europa y que “no puede asegurar una asignación competitiva de producción futura” a las plantas de Emden, Zwickau, Hanover y Neckarsulm, aunque se explorarán usos alternativos. El comunicado de la junta señaló que habría un “ajuste del número de empleados de alrededor de 50.000 puestos”, incluidos cargos directivos.