PORTLAND, Oregon.- Alaska Airlines y United Airlines mantuvieron en tierra todos sus aviones Boeing 737 Max 9 nuevamente el domingo, mientras aguardaban instrucciones sobre cómo llevar a cabo las inspecciones de las aeronaves para evitar otra explosión en pleno vuelo como la que afectó a un avión de Alaska.
Alaska Airlines había puesto nuevamente en servicio 18 de sus 65 aeronaves 737 Max 9 el sábado, menos de 24 horas después de que parte del fuselaje de otro avión estalló a una altura de 4,8 kilómetros (3 millas) sobre Oregon.
Pero la reanudación de los vuelos fue sólo por corto tiempo.
La aerolínea anunció el domingo que había recibido un aviso de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus iniciales en inglés) de que podría ser necesario llevar a cabo inspecciones adicionales en esas 18 aeronaves.
Alaska informó que había cancelado 170 vuelos —más del 20% de su itinerario— para la tarde, hora de la costa oeste de Estados Unidos, debido a los aviones que tenía fuera de servicio.
“Esas aeronaves también fueron retiradas del servicio hasta que se confirmen con la FAA los detalles sobre posibles trabajos adicionales de mantenimiento”, indicó la aerolínea. “Estamos en contacto con la FAA para determinar qué trabajos adicionales se requieren, de ser el caso”.
United Airlines informó que había cancelado unos 180 vuelos el domingo, y que otros sí los pudo llevar a cabo luego de dar con aeronaves que no resultaron afectadas por inspecciones.
Alaska y United son las únicas aerolíneas estadounidenses con modelos Max 9 en su flotilla.
United indicó que estaba a la espera de que Boeing emitiera un mensaje multioperador, que suele tomar un par de días.