Papa Francisco: Construir una sociedad más justa

Ora por el fin de la pandemia

Papa Francisco: Construir una sociedad más justa

El papa Francisco afirmó ayer que el sufrimiento causado por la pandemia del nuevo coronavirus, con millones de contagiados y cientos de miles de muertos, no servirá de nada "si no se construye una sociedad más justa".

En un videomensaje en español enviado con ocasión de la vigilia en línea organizada por la Renovación Carismática Católica, Francisco habló de un mundo que sufre y pidió que "el Espíritu nos dé ojos nuevos, abra nuestra mente y nuestro corazón para enfrentar este momento y el futuro con la lección aprendida: somos una sola humanidad. No nos salvamos solos".

REALIDAD NUEVA

Explicó que "tenemos por delante el deber de construir una realidad nueva" y que "cuando salgamos de esta pandemia, no podremos seguir haciendo lo que veníamos haciendo y cómo lo veníamos haciendo".

"No, todo será distinto. Todo el sufrimiento no habrá servido de nada si no construimos entre todos una sociedad más justa, más equitativa, más cristiana, no de nombre, sino en realidad, una realidad que nos lleva a una conducta cristiana", añadió el papa.

Para Francisco, "si no trabajamos para terminar con la pandemia de la pobreza en el mundo, con la pandemia de la pobreza en el país de cada uno de nosotros, en la ciudad en donde vive cada uno de nosotros, este tiempo habrá sido en vano".

PRUEBAS DE LA HUMANIDAD 

Afirmó que de las grandes pruebas de la humanidad, como está siendo la pandemia de Covid-19, "se sale o mejor o peor", pero "no se sale igual".

Y preguntó: "¿Cómo quieren salir ustedes? ¿Mejores o peores?", y pidió que el Espíritu Santo "nos cambie el corazón y nos ayude a salir mejores". Los casos globales de Covid-19 confirmados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) ascendieron ayer a 5,81 millones, mientras que el número de fallecidos es de 362.705.

Los pacientes recuperados en el planeta rozan los 2,7 millones, según las cifras de las redes sanitarias nacionales, mientras que los enfermos en estado grave o crítico se mantienen en 53.000, un dos 

por ciento de los casos activos.