Tener un corazón de niño

Valor, confianza y optimismo por la vida

Tener un corazón de niño
Detrás de la corbata o de la blusa, de las gafas de sol, de las prisas, del espejo o de las sonrisas, permanece un niño que desea brillar con energía.

Un niño que querría estar entre sus padres, que lucha contra las olas del mar, que sueña con balones de futbol y con galletas de chocolate.

Un niño que dice sí a mamá, cuando le pide lavar los platos o le ordena limpiar su cuarto.

El niño que piensa que los grandes son buenos, que los amigos merecen lo mejor a la hora del trabajo y del juego.

En fin, un ser que tiene un corazón de niño y que piensan hacer cosas importantes en la vida.