Guillermo Morales López anunció que, tras dejar la Delegación de Programas para el Bienestar en San Luis Potosí, se incorporará a trabajos de Morena en Baja California y Baja California Sur, en medio de señalamientos sobre presunto acoso laboral y manejo irregular de recursos durante su gestión.
En una publicación en su cuenta de Facebook, el exfuncionario agradeció a Ariadna Montiel Reyes, la invitación para asumir esta responsabilidad. Sin embargo, no precisó el nombre del cargo, sus funciones ni la fecha de inicio.
Morales dedicó buena parte de su mensaje a despedirse del personal de Bienestar en San Luis Potosí. Aseguró que cierra esa etapa satisfecho y que deja la institución en manos de trabajadores capaces y comprometidos.
Su salida ocurre después de cuestionamientos públicos a su administración. El diputado federal de Morena, Gabino Morales Mendoza, pidió que el relevo no cierre la revisión de las acusaciones de trabajadores y exigió investigar presunto acoso laboral, abuso de poder, nepotismo, corrupción y desvío de recursos. También señaló supuestas amenazas de despido y represalias por publicaciones o fotografías en redes sociales.
Durante su gestión, Pulso publicó denuncias de presunto nepotismo y "aviadores" en Bienestar de Matehuala, sustentadas en documentación administrativa y declaraciones patrimoniales. El reportaje del 6 de febrero de 2026 documentó la contratación como Servidora de la Nación de Lailah Damaris Martínez Martínez, hermana del entonces director regional Jesús Guille Martínez Martínez. Los denunciantes señalaron que había personal en nómina que presuntamente no realizaba labores, mientras otros trabajadores cubrían comisiones fuera del estado y enfrentaban amenazas laborales que atribuyeron a Guillermo Morales.
También durante su gestión, personal de enfermería del programa "Salud Casa por Casa" denunció que llevaba tres meses sin cobrar su salario, pese a realizar visitas domiciliarias. Tras la publicación de Pulso, Guillermo Morales reconoció el 4 de febrero de 2026 que el adeudo afectaba a 10 trabajadores, atribuyó la omisión a una falla en la migración del sistema de pagos y ofreció una disculpa. Prometió cubrir los salarios de manera retroactiva.
En julio de ese mismo año, el exdirigente estatal de Morena, Sergio Serrano Soriano, solicitó investigar denuncias de posibles irregularidades en la delegación. Entre ellas mencionó uso indebido de datos de adultos mayores, ofrecimiento de tarjetas falsas a cambio de depósitos y visitas de supuestos gestores para solicitar información bancaria.
Ante los señalamientos recientes, la dirigente estatal de Morena, Rita Ozalia Rodríguez Velázquez, defendió al exdelegado y negó que hubiera sido separado por irregularidades. Afirmó que recibió una invitación para incorporarse al movimiento, aunque sostuvo que debían investigarse las acusaciones.